Panajachel (el relato)

. 15.6.08
  • Agregar a Technorati
  • Agregar a Del.icio.us
  • Agregar a DiggIt!
  • Agregar a Yahoo!
  • Agregar a Google
  • Agregar a Meneame
  • Agregar a Furl
  • Agregar a Reddit
  • Agregar a Magnolia
  • Agregar a Blinklist
  • Agregar a Blogmarks

VISTA DEL LAGO DE ATITLÁN


Recientemente tuve la gracia de visitar Panajachel, donde se aprecia con intensidad el Lago de Atitlán, que dicho sea de paso, está en el lugar 17 para ser una de las siete nuevas maravillas del mundo.
Es un lugar típico para mí. No puedo pasar mucho tiempo sin visitarlo y encontrarme conmigo mismo.
La majestuosidad del lago y la emoción al verlo en el descenso de Sololá a Panajachel son la bienvenida a tan especial lugar. En la actualidad hay muchos moto-taxis (tuc-tuc o toritos) que son útiles al momento de descender en un bus del transporte extraurbano. Caso contrario, preguntarle a cualquier lugareño será suficiente para ubicar el sitio de nuestro destino.
La Calle Santander (que cualquiera que llega a Pana caminará por lo menos una docena de veces) es el lugar que está definido para hacer el "shopping". Vendedores ambulantes, vendedores en sus puestos. Al finalizar la famosa calle se encuentra el espectacular lago con un suelo empedrado (al estilo Antigua Guatemala, Sacatepéquez). En frente decenas de restaurantes y meseros ofreciendo "el menú del día".


FINAL DE LA CALLE SANTANDER


Después, al decidirse el lugar que saciará nuestra hambre, queda un momento para relajarse. Particularmente tenía como misión especial conocer la Reserva Natural de Atitlán, ya que después de tantos viajes a Panajachel, no la conocía.
Es un lugar que tiene playa privada, varias especies de animales, una cascada natural de agua, cables extremos, puentes colgantes, senderos, lugar para acampar, restaurante, hospedaje, etcétera. Verdaderamente es un lugar que vale la pena visitar, sin perder detalle de la paz y la convivencia con la naturaleza. Es importante mencionar llevar zapatos adecuados, ya que por la humedad es bastante resbaloso.
Se hace el recorrido completo en aproximadamente dos horas.


CASCADA EN RESERVA NATURAL DE ATITLÁN



Después de la escalada en el lugar, regresé al hotel. Me relajé en el temascal, que es un sauna al estilo maya, utilizado antiguamente en toda Mesoamérica. Después de una hora metido en un cuartito de adobe, me bañé y salí a caminar.
Degusté un chocolate caliente, escuché con atención el sonido del agua del lago, saqué unas cuantas fotografías. Era sábado por la noche, regresé a la Calle Santander para echar un vistazo del ambiente en el famoso Pana-Rock, Circus Bar y demás lugares visitados por quienes deciden ser noctámbulos.
Después de un recorrido en las románticas (según yo) calles de Panajachel, desde el frente del lago hasta el mercado, regresé al hotel, donde me dispuse a descansar y prepararme para el próximo día.